PABLO SÁNCHEZ, un hombre sencillo, con una fe profunda y «con ganas de servir al Dios de la vida», como dice él.
Ha salvado a más de 4.000 niños gracias a las incubadoras que ha desarrollado y que envía a las zonas más pobres del mundo. «A los niños se les dejaba morir por falta de incubadoras» dice Pablo. Gracias a este proyecto, la esperanza cabe en una caja de 350€.
Puedes apoyar su proyecto en el siguiente link